Voltiris: una colaboración de éxito que demuestra nuestras capacidades y expertise en diseño y fabricación

Voltiris es una startup suiza que desarrolla módulos solares innovadores para invernaderos, permitiendo generar electricidad renovable sin afectar el rendimiento de los cultivos. La colaboración con Teknia, liderada por Manuel Revuelto, no solo ha contribuido de manera determinante en la mejora del diseño del producto inicial, sino que ha supuesto que sea viable desde un punto de vista de producción en serie. Teknia, por su parte, ha demostrado sus capacidades de fabricación y de innovación en otros sectores más allá de la automoción.

¿Cómo surge la colaboración entre Teknia y Voltiris? ¿En qué consiste el proyecto?

Nos pusieron en contacto a través del Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid con quienes Voltiris trabajaba en el desarrollo de la solución y, gracias a nuestra reputación en otros proyectos, referenciaron a Teknia como socio de diseño y fabricación. Voltiris se dedica a hacer un tipo muy particular de seguidores solares que reflejan parte de la radiación solar a un panel fotovoltaico y lo transforma en electricidad, a la vez que permite el paso de luz útil a los cultivos para la fotosíntesis sin afectar a su producción. Teknia aceptó el reto de rediseñar el producto, partiendo del original, para que fuese escalable desde el punto de vista industrial.

¿Y cómo lo hemos hecho?

La clave ha sido la reducción de complejidad en el conjunto, entendido como cantidad de piezas diferentes. Se hizo un estudio trigonométrico avanzado para poder generar interfaces de contacto que en el diseño anterior eran todas diferentes entre sí. A pesar de las particularidades de cada uno de los seis espejos del ensamblaje, hemos conseguido que con tan solo un diseño se satisfagan las necesidades de las seis piezas. He tenido verdadero empeño personal en conseguirlo porque era un punto clave. Y no solo eso, si no que al tener superficies de contacto entre ellas permite que los propios espejos trabajen como piezas estructurales y se autosostengan. Mediante este diseño, se ha conseguido reducir de un ensamblaje en el que originalmente había 16 piezas diferentes, a solo 3, simplificando la lista de materiales en más de un 80%. Esto supone abaratar los costes de producción, menor peso estructural, menor huella ambiental, ahorros en montaje y en logística, entre otros. También hemos realizado simulaciones mecánicas del producto que hemos diseñado para asegurar que cumplía con los requisitos de esfuerzo necesarios y una validación del prototipo final. Además, hemos seleccionado las tecnologías de fabricación, el diseño de proceso, la industrialización y la posterior producción. Nuestro TCI ha tenido también un papel muy relevante en la coordinación técnico-comercial y la aceleración del go-to-market.

¿Qué capacidades tecnológicas y de expertos en fabricación de Teknia van a hacer posible la fabricación de este producto?

El conocimiento y las capacidades productivas de Teknia de la tecnología de inyección de plástico ha sido fundamental. Las tolerancias que ha de tener una pieza con esta función son muy reducidas, y se combinan con una necesidad de comportamiento estable a alta humedad y temperatura. Los métodos de inyección convencionales pueden generar tensiones internas en el plástico, ha habido que descartarlos para planear un método de inyección que permita reducir al mínimo estas tensiones.

Por otro lado, el efecto espejo se lleva a cabo mediante una lámina semitransparente de alta tecnología de 0.08mm sobre la que se sobremoldea el plástico transparente. La importancia de la precisión es alta, ya que el corte y posición de esta lámina determinará la eficiencia de la concentración de la luz en el panel fotovoltaico. Este proyecto nos ha permitido adquirir y poner en práctica conocimientos específicos que hasta ahora no habíamos trabajado, por la especificidad del producto, nunca habíamos realizado inyección de plástico sobre este tipo de lámina, con lo que nuestro expertise ha crecido.

¿Cómo refuerza este proyecto el posicionamiento de Teknia como socio de fabricación multisectorial? 

Es un caso de éxito claro que demuestra que tenemos una posición única en la industria europea para hacer realidad cualquier proyecto de producción industrial partiendo desde la fase de concepto.

¿Qué aprendizajes extraes de la experiencia?

Aprendizajes… muchos, además de nuevas formas de inyección de plástico, y de demostrar nuestras capacidades, creo que el éxito del proyecto valida el modelo de funcionamiento del Teknia Center of Innovation (TCI) donde el desarrollo comercial y de ingeniería se realiza desde corporativo, para luego transferir el proyecto a la planta para su industrialización. En este caso hemos trabajado mano a mano con la nuestra planta de Teknia Uherský Brod (República Checa). Nuestro socio, Voltiris, está muy satisfecho con la colaboración y se ha construido una alianza sólida. A nivel personal ha sido todo un reto y una satisfacción participar en el proyecto.

¿Cómo se contribuye con este proyecto de Voltiris y Teknia a la sostenibilidad?

El proyecto demuestra un impacto tangible en la reducción de emisiones, la eficiencia energética y la competitividad del sector agroindustrial. Estos módulos solares pueden cubrir hasta el 65% de la demanda energética del invernadero. El reflector es la parte más voluminosa y cara del conjunto. Convertir la producción de este conjunto en algo viable económicamente para grandes lotes de producción marca la diferencia entre si este método de aprovechar la luz solar es o no escalable. Y sí lo es, lo hemos demostrado.

Manuel Revuelto Mochales

“Este proyecto es un caso de éxito claro que demuestra que tenemos una posición única en la industria europea para hacer realidad cualquier proyecto de producción industrial partiendo desde la fase de concepto”.

Manuel Revuelto Mochales
Group R&D Manager